Qué datos mostrar en tu sistema: pocos y los que mueven
Pediste un dashboard lleno de gráficos lindos y lo abriste tres veces. Cómo elegir los pocos números que de verdad te hacen tomar una decisión.
Volvemos a hablar de cuáles son los datos que de verdad importan y cuáles solo aparentan. Te suena esto: pediste un dashboard lleno de gráficos lindos... y lo abriste tres veces. Te cuento por qué pasa y cómo quedarte con los pocos números que sí te hacen mover.
Lo pediste y no lo mirás
Pasa todo el tiempo: la gente me pide cosas, cosas y más cosas, y después termina usando muy pocas. El dashboard queda repleto de gráficos de colores, lo mirás un par de veces por la novedad, y nunca más.
Por eso digo que a veces menos es más. Hay que ser inteligente a la hora de decidir qué datos mostrar. Y eso es justo lo bueno de un sistema a medida: lo armamos para que muestre lo tuyo, no para llenar la pantalla.
El dashboard que abriste tres veces
Quedó lleno de gráficos lindos, no de los datos que te hacen mover.

Se ven lindos, no dicen nada
Veinte gráficos de colores en una pantalla y ninguno te dice qué hacer hoy. Lindo para mostrar, inútil para decidir. Te golpea un poco, pero es así.
La pregunta de fondo es simple: ¿qué impacta en tu operatividad de hoy? ¿Qué tenés que hacer hoy? Esa información que te muestra el tablero, ¿te sirve de verdad o es solamente algo superficial?
Veinte gráficos y ninguno te dice qué hacer
Lindo para mostrar, inútil para decidir.

Tres que sí. El resto, ruido.
¿Qué pedido está trabado ahora mismo? ¿Quién te debe y hace cuánto? ¿Qué se está por agotar? Tu proyecto capaz tiene otras preguntas, pero la idea es esa: quedate con tres cosas que funcionen. El resto lo ves después, o lo ponés en otro lado.
El sistema tiene que ser minimalista: pocos elementos que te sirvan para muchas cosas. Y si algo no quedó bien, lo vamos modificando —para eso construimos procesos—. Un sistema a los cinco años de estar online no es el mismo que el del primer día.
Tres datos que sí te mueven
Qué está trabado, quién te debe y hace cuánto, qué se está por agotar.

Te muestro de menos, a propósito
No te lleno la pantalla para impresionarte. Te muestro los pocos datos que te hacen mover; lo demás está, pero no te tiene que estorbar. La pantalla principal lleva lo justo, y si necesitás otra cosa, ya sabés a qué pantalla ir a buscarla.
Hay que fijarse en la funcionalidad antes que en la visual. Porque si te abrumás de información, tampoco te sirve: perdés tiempo filtrando "esto no, esto tampoco", cuando con concentrarte en lo que de verdad necesitás ya alcanza.
Te muestro de menos, a propósito
No lleno la pantalla para impresionarte: solo lo que te hace decidir.

Pocos datos, decisión clara
Un sistema no tiene que ser gigantesco para ser bueno. A veces tres botones con cinco funciones hacen maravillas para lo que necesitás. Puede ser un sistema chiquito y resolverte la vida igual.
No hace falta la mega empresa con el mega sistema lleno de accesorios y gráficos por todos lados. Lo que vos necesitás es algo que te haga trabajar mejor: pocos datos, decisión clara.
Si querés que definamos juntos qué pocos números te conviene mirar, escribime y lo charlamos. Soy Santiago, y nos vemos en el próximo video.
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Por Santiago