Tres negocios que no deberían digitalizarse (y por qué)
Hay negocios que funcionan bárbaro con cuaderno y lápiz. Decirte "esto no te conviene todavía" es lo más profesional que puedo hacer.
A veces te digo que no. Sí, puede pasar: que vengas con ganas de digitalizar algo y yo te diga "esto no te conviene todavía". Veo seguido como una obsesión por digitalizar, como si meter tecnología fuera a traer un beneficio sí o sí. Y no siempre es así. La digitalización es una herramienta, no un destino. Hay negocios que funcionan bárbaro con cuaderno y lápiz, y decírtelo es lo más profesional que puedo hacer.
Hay negocios que no necesitan un sistema
Pongámoslo claro: poco volumen, equipo de una o dos personas, proceso estable. Si tenés cinco clientes, te hablan por WhatsApp, te manejás por mail y los anotás en una planilla de Drive, y eso no te demanda mucho... bueno, puede estar perfecto así.
Ahora, todo depende del alcance. Si me decís "tengo cinco clientes pero son los cinco hospitales más grandes de Buenos Aires", ahí probablemente necesites otra cosa. No es la cantidad, es cuánto tenés que procesar. A veces procesás poca información y eso ya te da buena plata. Si la planilla te alcanza, te alcanza —y te lo digo sin hipocresía.
Hay negocios que no necesitan un sistema
Poco volumen, equipo de una o dos personas, proceso estable: la planilla alcanza.

A veces el cuaderno es la herramienta justa
Es como tener un martillo cuando lo único que hacés todo el día es atornillar y desatornillar: el martillo no te va a servir. La digitalización es lo mismo. Según tu contexto y las tareas que tengas, por ahí no es para vos, y también puede pasar.
Escribir a mano puede ser la herramienta correcta. El norte no es el sistema: el norte es que la operación funcione. Mientras lo que hacés funcione, ya está. Y ojo con el ruido de afuera: con el boom de las redes y la tecnología metida en todo, quedó flotando un mensaje de que "si no estás digitalizado, estás afuera". En lo comercial y hasta en lo personal. No, pará: sos una persona de carne y hueso que existe igual, y tu emprendimiento también.
A veces el cuaderno es lo correcto
El norte no es el sistema: es que la operación funcione.

Por qué a veces digo que no antes de presupuestar
Te voy a ser honesto: yo lo que más quiero acá es vender. Hago esto para hacer plata, me encanta digitalizar, no vivo del aire. Estás viendo esto justamente porque sos un potencial cliente. Pero si lo que necesitás no tiene sentido para vos —si no te va a aportar nada—, te lo digo antes de pasarte un número.
Decir que no también es servicio. Es parte de mi laburo saber cuándo decirte "mirá, esto no hace falta", o "por ahí hacemos algo muy sencillo, tal vez no un sistema". No es falta de ganas de vender: es profesionalismo. Por eso lo primero que hago es hablar. Una llamada, juntarnos en un punto neutro, lo que sea. Necesito entenderte a vos como persona y al proyecto que estás representando, las dos cosas.
A veces digo que no antes del presupuesto
Decir que no también es servicio, no falta de ganas de vender.

Digitalizás solamente cuando suma de verdad
Digitalizar no es el norte. El norte es lo que vos necesitás y lo que querés hacer. Si querés hacer plata, la estás haciendo y con lo que hacés te alcanza para vivir bien, genial: seguí tu vida y dale para adelante con eso.
Igual nunca está de más una consulta con alguien que sepa decirte "che, mirá, esto creo que se puede facilitar por acá" —o que se puede dejar como está—. Eso es lo que charlamos en la primera entrevista, que para mí es eso: charlar. Y yo mismo te voy a decir si le damos para adelante o no, porque por ahí la respuesta es que no.
Digitalizás cuando suma de verdad
Si con lo que hacés ya estás bien, no te falta nada.

Si tenés un proyecto y querés que alguien te diga con honestidad si conviene digitalizar algo —o no—, escribime y lo charlamos. Soy Santiago, y nos vemos en el próximo video.
¿Te reconociste en algo de esto?
Si tu negocio ya no entra en una planilla, charlemos 30 minutos. Sin compromiso: te escucho y, si tiene sentido, vemos cómo resolverlo.
Tres señales de que tu trabajo tocó el techo de lo analógico
Hay un punto donde seguir trabajando a mano deja de ahorrarte y empieza a costarte. No es una catástrofe: es la señal de que llegó el momento de ordenar y digitalizar algo.
WhatsApp y Excel para gestionar tu negocio: hasta dónde es razonable
WhatsApp + Excel te resuelve 10 pedidos al mes. ¿A los 100? Dónde está el punto de quiebre y cómo darte cuenta antes de que te cueste plata.
Cómo detectar duplicación en tu operación (y empezar a sacarla)
Si cargás el mismo dato en dos lados, no es eficiencia: es el síntoma número uno de un sistema mal armado. Cómo encontrarlo en 30 segundos.
Por Santiago